ESCRITORES EN SITUACIÓN

Un cuerpo, una decisión, por Miguel Vitagliano


El 30 de abril en los jardines del Museo de la Lengua, en Buenos Aires, se realizó una maratón de lectura con una finalidad muy concreta: reclamar que de una vez por todas se discuta la ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Participaron alrededor de 80 escritores, periodistas, profesores universitarios, investigadores… Lo que sigue es el texto que Miguel Vitagliano escribió para esa ocasión.




El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo aseguraba hace tres años que la primera causa de muerte en las mujeres jóvenes en el país se vinculaba a las complicaciones de los abortos clandestinos.
Nada indica que la situación se haya modificado.

350 adolescentes se internan por año en el Hospital Álvarez de Buenos Aires con infecciones y hemorragias ocasionadas por esas prácticas clandestinas.
En Salta, el jefe de ginecología del Hospital Público Materno Infantil sostiene que algunas curanderas cobran desde 30 pesos sus prácticas para interrumpir embarazos, que van desde la toma de infusiones y colocación de tallos de perejil a agujas de tejer.

Lilli pregunta desde la página de un diario de Hamburgo, en 1952: “¿Podría usted decirme cuál es el nombre y dirección de ese hombre tan rico y apuesto?”
Y los hombres sonríen pícaros.
El dibujo de Lilli tiene una colita de caballo que dan ganas de agarrar.

Un policía se acerca a Lilli que toma sol en bikini y le advierte que en ese lugar no pueden usarse trajes de baño de dos piezas. Ella responde: ¿Entonces cuál de las dos quiere que me saque?¨
Lilli tiene un par de tetas grandes.

Una encuesta nacional realizada por la consultora Ibarómetro indica que el 60 % de los argentinos se opone a penalizar a una mujer que se haya realizado un aborto. La cifra asciende al 70 % en las áreas metropolitanas.
Pero cuánto es mucho y cuánto es poco si de lo que se trata es de la libertad de decidir sobre el propio cuerpo.
Un cuerpo, el único cuerpo que somos.

Lilli dice: “Claro que estoy interesada en la política, nadie debería ignorar la manera en que se visten algunos políticos.”
Lilli se vuelve muñeca en 1955.
Los padres se las regalan a sus hijas.
Los padres ven jugar a sus hijas con las Bild-Lilli.
Las Bild-Lilli tienen marcados los pezones como si fueran montañas secretas.

La Organización Mundial de Salud estima que en América Latina se practican alrededor de 3.700.000 abortos inseguros por año.
En los países con mayores problemas de desarrollo estructural el riesgo de muerte en esas prácticas asciende a 370 por cada 100.000 casos.
Un cuerpo, una decisión.

La estadounidense Ruth Handler compra en los años 50 una muñeca Bild-Lilli para regalarle a su hija. Se enfurece cuando se entera de que está inspirada en un personaje destinado al público adulto.
Diseña entonces su propia muñeca en 1959 y la llama como su hija, Barbie.
Los asesores de marketing le dicen que Barbie va a fracasar porque tenía pechos.
Se equivocan.
Barbie es de plástico.

Una modelo ucraniana se sometió a más quince operaciones para parecerse a la muñeca más famosa del mundo.

Barbie fue modelo, también azafata, aunque en realidad se le conocen más de cien oficios y profesiones.
Barbie es de plástico.
Barbie no habla.

La principal causa de muerte de las adolescentes entre los 15 y 19 años son los embarazados no deseados.

Un cuerpo, una decisión.

Barbie no habla, Barbie es de plástico.
Barbie no puede ponerse de pie, necesita que la sostengan, necesita que la manden, necesita que la muevan.

El 14 % de las interrupciones de embarazos en países en desarrollo se practican en mujeres de menos de 20 años.

Un cuerpo, una decisión.
Nosotros podemos ponernos de pie.


Miguel Vitagliano
Buenos Aires, EdM, 2014
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